Los guerreros del Japón antiguo tenían la opción de equiparse con una amplia variedad de armas. El estudio del manejo de estas armas tradicionales de madera es parte integral de la práctica de varias artes marciales, como el aikido. Para preparar al practicante ante situaciones de agresión con arma blanca: este estudio se realiza, por ejemplo, con un cuchillo de madera llamado Tanto. Los aikidokas toman muy en serio el manejo de diversas armas como el Jyo, el Bokken o el Tanto, ya que parten del principio de que para defenderse mejor hay que saber dominar las armas uno mismo.
Las diferentes armas de madera
Entre otras, está el famoso nunchaku que se ve en muchas películas de artes marciales y que en realidad es un mangual de madera cuyas dos ramas están unidas por una cuerda. Especialmente utilizado por las fuerzas policiales, el tonfa es originalmente una manivela que servía para accionar una muela de grano. Tiene la particularidad de estar siempre hecho de madera dura. Y para terminar, el sai es una especie de tridente de metal, pero que no tiene hoja; se utiliza principalmente para defenderse. En aquella época era una de las pocas armas capaces de desviar o incluso romper un katana.